El pedagogo y periodista Jaume Carbonell se hace eco en la revista digital Pegagogías del siglo XXI de un simpático experimento llevado a cabo en el IES Manuel Vázquez Montalbán de Sant Adrià de Besòs, en Barcelona.
Allí, profesores y alumnos han copiado la idea del programa de Mediaset, First Dates, para adaptar el formato al terreno "literario". El aula se transforma en un restaurante en el que los comensales tienen la oportunidad de degustar menús cargados de lecturas sugerentes. Las veladas son grabadas y posteriormente editadas para compartir con los propios alumnos.
En el formato original, se organizan citas "a ciegas" para encontrar afinidades y formar parejas. en este caso, las meriendas giran en torno a una serie de encuentros entre más de setenta alumnos de ESO, en las que hay que confeccionar "menús" temáticos que vinculan con una serie de libros y autores.
En la carta hay propuestas vegetarianas, italianas, delicatessen, alta cocina, asiáticas, catalanas..."Cocinadas" por autores muy variados, de Elvira Lindo a Emilio Salgari pasando por Suzanne Collins o Mariasun Landa, entre muchos otros.
Organizados por la profesora Rosalía Delgado, cada equipo de alumnos debe leer varios libros de cada menú y hacer una puesta en común para "aliñar" el menú con motivos relacionados a la temática elegida. Luego deben difundir los contenidos entre sus compañeros a través de booktrailers "caseros", elaboración de cartelería, etc...
El aula se decora siguiendo un estricto proceso en el que cada participante desempeña un papel muy concreto: organizadores, camareros, cámaras, presentadores, comensales...
La experiencia, que convierte a los chicos y chicas en protagonistas absolutos de la actividad, despierta su curiosidad y genera un interesante intercambio de opiniones y experiencias lectoras, además de promover el desarrollo del pensamiento crítico.
Entre los ejemplos que recoge la citada publicación digital destaca, por ejemplo, la elección de una de las alumnas de 1º de Bachillerato, que desgrana uno de los menús vegetarianos: El lenguaje de las flores, de Vanessa Diffenbaugh, El hombre que plantaba árboles de Jean Giono, El viejo que leía novelas de amor, de Luis Sepúlveda.
Entrantes, primeros y segundos platos y, por supuesto, postres en donde se da cabida a todo tipo de géneros y soportes (cómic, álbum, novela...)
En cada sesión se realizan tres grabaciones. En la primera se les pregunta el motivo por el que han elegido el libro; otra para explicar cómo está transcurriendo la experiencia y qué les está pareciendo, y una final en la que se realiza la valoración global.
La profesora que ha ideado la actividad, una docente implicada en otros proyectos innovadores que forma parte del GREAL, un grupo de investigación sobre la enseñanza de la lengua, señala en el reportaje que “uno de los objetivos del proyecto es que pierdan el miedo y los complejos: todo el mundo puede hablar de libros aunque no tenga la etiqueta de lector. Que los libros circulen entre ellos y que generen conversación."
El programa, a estas alturas de curso, está en la última fase. Se está realizando la edición del programa con todas las grabaciones recogidas, con citas, fragmentos de conversaciones, imágenes…
No es la primera vez que un centro escolar o una biblioteca adapta un formato televisivo exitoso para organizar actividades innovadoras de fomento de la lectura. Hace unos años, la Fundación Germán Sánchez Ruipérez se basó en experiencias como Pasapalabra para dinamizar los fondos de la biblioteca juvenil, y numerosos espacios culturales han hecho lo mismo con otros tan populares como Saber y Ganar. También se ha producido el fenómeno inverso, que determinados programas muy seguidos por adolescentes dediquen parte de sus contenidos a la literatura, como ocurrió en 2016 en el show diario Ahora Caigo.
[Imágenes: El Diario de la Educación (c)]
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