Más de sesenta estudios consultados por este organismo demuestran el impacto positivo que producen en el rendimiento académico de los alumnos. Igualmente son beneficiosas a la hora de garantizar un mayor acceso al mercado de trabajo y a la información. Se trata de espacios que ofrecen mucho más que libros, tanto en formato papel como digital, también actividades, tecnología o bases de datos a diario.
Los programas de la biblioteca escolar fomentan el pensamiento crítico, brindando a los estudiantes las habilidades que necesitan para analizar, formar y comunicar ideas de manera convincente. Igualmente son lugares de oportunidad, centros de aprendizaje y de ayuda donde niños y jóvenes utilizan la tecnología para estar preparados frente a una sociedad competitiva con espacios de trabajo en constante evolución.
A menudo son el único lugar en la escuela que está abierto a todos los estudiantes, con un bibliotecario/a siempre dispuesto a ayudar y conseguir el objetivo final: que la escuela sea más efectiva.
Son socios esenciales para todos los maestros, ya que proporcionan materiales impresos y digitales que satisfacen diversas necesidades y colaboran para profundizar el aprendizaje de los estudiantes, además de ayudar a desarrollar el plan de estudios.
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Los bibliotecarios escolares conectan, a través de ellas, con otros agentes y educadores para implementar las tendencias actuales y aprovechar al máximo los recursos disponibles para la enseñanza y el aprendizaje.
ALA ha desarrollado, en estos meses, un conjunto de estándares y herramientas para ayudar a estos profesionales a enseñar a los estudiantes a convertirse en aprendices preparados para enfrentarse a los retos de las próximas décadas. Puedes acceder a estos documentos a través de
este enlace.
Una de las numerosas publicaciones sobre bibliotecas escolares que edita AASL
A modo de resumen...
El Marco de Normas AASL de la Asociación Americana de Bibliotecarios Escolares para Estudiantes está basado en creencias comunes a todos los profesionales que desarrollan su labor en estos espacios:
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La biblioteca escolar es una parte única y esencial de una comunidad de aprendizaje.
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Los bibliotecarios escolares deben estar cualificados/preparados para dirigir bibliotecas escolares efectivas.
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Los estudiantes deben formarse con su ayuda para afrontar con garantías el paso a la universidad, el desarrollo de una carrera y el acceso a un nuevo episodio de su vida.
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La lectura es el núcleo de la competencia personal y académica.
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La libertad intelectual es un derecho de todo alumno.
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Las tecnologías de la información deben estar adecuadamente integradas y disponibles de manera equitativa.
Puedes conocer el resto de propuestas y recomendaciones que este organismo realiza para mantener una biblioteca escolar con vida a través de este enlace.