El recuerdo de tiempos pasados tiene para el niño el atractivo de un mundo diferente donde los objetos más cotidianos no existían, las formas de comportarse eran distintas y todo ocurría de un modo «muy extraño». Esta distancia y la cercanía que favorece la niña protagonista de este cuento le brindan un ambiente mágico y entrañable al lector infantil y un tanto nostálgico y sentimental al adulto. La emotividad del lenguaje se ve reforzada por unas sugestivas acuarelas que captan con precisión el carácter nebuloso de la memoria.
El recuerdo de tiempos pasados tiene para el niño el atractivo de un mundo diferente donde los objetos más cotidianos no existían, las formas de comportarse eran distintas y todo ocurría de un modo «muy extraño». Esta distancia y la cercanía que favorece la niña protagonista de este cuento le brindan un ambiente mágico y entrañable al lector infantil y un tanto nostálgico y sentimental al adulto. La emotividad del lenguaje se ve reforzada por unas sugestivas acuarelas que... Seguir leyendo
¡Bravo, Rosina!

Nunca olvidaré el día en que mi abuelo regresó de su largo viaje. Una semana antes había llegado un telegrama que decía: CAPITÁN DEL ROSSINI ANUNCIA QUE LLEGAREMOS A VALPARAÍSO 8 SEPTIEMBRE -PUNTO- ID TODOS A BUSCARME AL PUERTO -PUNTO- TRAIGO SORPRESA PARA ROSINA -PUNTO- ABRAZOS -COMA- EDUARDO. De manera que el día 8, muy temprano, salimos en el coche rumbo a Valparaíso. El viaje era largo, pero el camino estaba hermoso con los primeros árboles florecidos: aromos amarillos, ciruelos rosados, almendros blancos.