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En 2011 se inauguró este innovador proyecto de alfabetización por medio del uso de la telefonía móvil, desarrollado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, en el marco del Fondo del Decenio de las Naciones Unidas de la Alfabetización y la Alianza Mundial para la educación de las niñas y las mujeres “Una vida mejor, un futuro mejor”.
Esta propuesta sin precedentes se basa en un estudio realizado en dieciséis países de África Subsahariana y publicado recientemente por la UNESCO el 23 de abril del presente año en el informe “Reading in the mobile era” (Leyendo en la era móvil o digital) que determinó que la mayoría de las escuelas primarias tienen pocos o ningún libro. En Sud África 51% de hogares no posee ningún libro y solo 17% de las escuelas tiene bibliotecas. Esta falta de libros se convierte en un obstáculo reinante para la alfabetización de niños y jóvenes y desacelera el aprendizaje en general.
En contraposición a la escasez de libros está la disponibilidad de teléfonos móviles. Actualmente las Naciones Unidas estiman que 6 billones de personas tienen acceso a teléfonos móviles activos y más de 90% de la población está cubierta por una red móvil. El precio de la conectividad de datos necesaria para leer un libro de acceso abierto en un teléfono móvil puede ser tan bajo como 2 o 3 centavos, mientras que el costo del equivalente impreso es de $10 USD. Es así que el libro físico es 300 a 500 veces más caro que la versión digital. Asimismo, los libros digitales son más fáciles de distribuir y actualizar.

El programa de la UNESCO sobre lectura móvil investiga cómo promover y facilitar la lectura en estos dispositivos y apunta a generar estrategias para difundir la lectura por este medio, lo que traería consigo los beneficios educacionales y socioeconómicos asociados al incremento en la alfabetización y en la lectura. Las investigaciones se centran en cinco regiones (Europa, América del Norte, América Latina, Asia y África) y su población objetivo son niñas sin escolarizar, adolescentes y mujeres recién alfabetizadas, con especial atención a los grupos de población marginados porque, según la Unesco:
Las niñas y las mujeres componen la mayoría de los 775 millones de personas analfabetas que hay en el mundo. Una de las principales razones que explican los bajos índices de alfabetización es que las personas recién alfabetizadas suelen recaer en el analfabetismo tras recibir un curso básico de lectura y escritura. La carencia de material de lectura útil y pertinente les dificulta la práctica de las competencias recién adquiridas. Otra razón es la pérdida de interés, a veces acompañada de un contexto social reticente, especialmente en el caso de las mujeres. La telefonía móvil es un medio atractivo y barato de mantener las competencias de lectura y escritura y de conseguir información, y también encierra un gran potencial para llegar a las niñas y mujeres marginadas y darles acceso a más aprendizaje y desarrollo.
Asimismo el informe de la UNESCO determinó que las mujeres son quienes más leen a través de los dispositivos móviles. De cada 100 lectores, la representación femenina es del 80%. Las mujeres dedican un promedio de 207 minutos al mes a leer a través del móvil en un período de 3 meses, mientras que los hombres dedican tan solo 33 minutos. Asimismo afirma que debido a la disponibilidad y accesibilidad a los textos, la lectura en teléfonos móviles fomenta la educación en países en vía de desarrollo o menos desarrollados. Y además, la lectura móvil altera los hábitos de lectura y ayuda al incremento y la diversificación en las lecturas. De los 492 encuestados que dijeron no gustarle u odiar leer anteriormente, 62% aseguraron que ahora disfrutan más de ello y 1 de cada 5 se convirtió en un lector frecuente. Todo esto lleva a la UNESCO a apostar por la alfabetización digital en regiones con menos facilidades y en proceso de desarrollo.
Es así que el proyecto de lectura móvil de la UNESCO pretende atender una problemática a veces dejada de lado al momento de intentar mejorar el uso de las competencias de lectura y escritura y es que las niñas y demás sectores de la población a quienes se les enseña a leer y escribir, pero a quienes no se les dan los medios para continuar realizando estas actividades, no aplican lo aprendido y por ende no se dan las mejoras esperadas en su calidad de vida. Vale la pena reflexionar al respecto al momento de generar políticas públicas entendiendo que el acceso continuo y el fomento mantenido a la lectura se convierten en elementos cruciales para el éxito de procesos de alfabetización en el mundo entero.
Como objetivo secundario del proyecto, la UNESCO busca facilitar el acceso a la información en materias cruciales para el día a día tales como derechos civiles y humanos, salud, higiene (comprendidos el VIH y el SIDA), alimentación, agricultura y la banca.
Para más información al respecto y para acceder a los documentos de investigación desarrollados desde 2011 hasta el presente para las diferentes regiones, acceda al siguiente enlace.
Fuente: Fundalectura
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