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Todos los lectores tenemos predilección por una librería en concreto. Tal vez nunca lleguemos al extremo de Helene Hanff y su "obsesión" con Frank Doel y su Marks & Co, en la inolvidable 84 Charing Cross Road, pero quien ama los libros casi seguro que ha pasado más de una tarde ojeando ejemplares entre las estanterías de un lugar inolvidable. En tiempos digitales sobreviven con innovadoras propuestas y transformando sus espacios en espacios de encuentro y tertulia en torno a las mejores historias, aunque muchas otras se han visto obligadas a cerrar ante la imposibilidad de subsistir.
Para reivindicar el importante papel que juegan estos prescriptores en nuestra sociedad, cada 10 de noviembre se celebra en España, desde hace siete años, el Día de las Librerías. La iniciativa está auspiciada por la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros, CEGAL, con el objetivo de celebrar un día festivo y de puertas abiertas para dar a conocer estos centros culturales tal y como son en la actualidad: modernos y activos, además de para reforzar la venta de libros al inicio de la campaña de Navidad.
Lo que cobran mis empleadas no compensa en absoluto todo lo que saben, pueden y hacen. Dominan la literatura y todos los temas relacionados con ella, conocen la ortografía correcta de los títulos en francés e inglés, entienden de geografía y de política, están al tanto de lo que puede interesar a gente solitaria y mayor, saben de ayuda en todos los ámbitos de la vida, desde el divorcio y la separación a los niños con sida, pasando por el problema de los perros que hacen sus necesidades dentro de casa. Sobre todos los temas imaginables de un libro, y nosotros lo conseguimos, y nuestro consejo es gratis
[Mi maravillosa librería. Petra Hartlieb, Periférica, 2015]
La fecha sirve para reivindicar el papel de los libreros, profesionales curtidos en mil batallas, superhéroes que deben superar muchas adversidades (como señalaba Hartlieb en su libro), especialistas que ayudan cada día a encontrar la historia que necesita cada lector. Gente enamorada de su trabajo que, como señalan en la web oficial de esta iniciativa, siempre están convencidos de que la persona que cruza el umbral de estos establecimientos volverá tarde o temprano.
Entre las muchas actividades que se proponen destaca, por ejemplo, el extenso horario de apertura (permanecerán abiertas hasta las 22 horas); los descuentos especiales (5%) y una amplia programación para cada ciudad que puede consultarse a través de www.diadelaslibrerias.es. Los organizadores ofrecen también un mapa interactivo en el que aparecen reflejadas las distintas iniciativas que se van a desarrollar de forma especial en cada rincón de la península.
Entre el amplio catálogo de propuestas relacionadas con la LIJ podemos señalar, por ejemplo:
Aparte de numerosas sesiones de narración oral, presentaciones de libros, charlas con el título "Elogio de las librerías", degustaciones culinarias, cafés literarios y otras muchas iniciativas que aparecen desglosadas en este enlace.
¡Felices jornadas en la librería para todos los lectores y lectoras!
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