|
Ana Alcolea nació en Zaragoza, es licenciada en Filología Hispánica y diplomada en Filología Inglesa. Ha sido profesora de Lengua y Literatura durante más de veinticinco años, y ha publicado ediciones didácticas de obras de teatro y numerosos artículos sobre el mundo de la enseñanza.
Comenzó su carrera literaria, oficialmente, con obras como El Medallón Perdido, Donde aprenden a volar las gaviotas, El Bosque de los árboles muertos (todas ellas publicadas en Anaya). Uno de sus primeros grandes éxitos llegó con La sonrisa perdida de Paolo Malatesta (Oxford), obra a la que siguieron El vuelo de las luciérnagas (San Pablo) y Cuentos de la abuela Amelia (Edelvives)...

En 2011 obtuvo el Premio Anaya por La noche más oscura, título incluido también en la Lista White Ravens 2012 y Premio CCEI 2012. En 2013 fue finalista en los Premios de la revista juvenil Templo de las Mil Puertas por la obra Napoleón puede esperar (Pearson).
El secreto del galeón (Anaya, 2014) fue finalista del Premio Hache y formó parte de las recomendaciones anuales que realiza la Fundación Cuatro Gatos.
También ha publicado Castillos en el aire (Anaya, 2015), Bajo el león de San Marcos (Algaida, Finalista Premio Ateneo de Sevilla en 2009, su primera novela para adultos); El abrazo del árbol (Anaya, 2016), Aquella cama en Creta, dentro de la antología Hablarán de nosotras (Los libros del Gato Negro, 2016); y El secreto del espejo (Anaya, 2016, seleccionado igualmente por la Fundación Cuatro Gatos.
Sus últimas obras son Postales Coloreadas (Contraseña, 2017) y El secreto de la esfinge (Anaya, 2017), por la que ha obtenido el Premio LIJ Artes y Letras que concede el periódico Heraldo de Aragón.
En 2016 el Ayuntamiento de Alcalá de Henares galardonó a la autora con el Premio Cervantes Chico.
La escritora ha escogido las siguientes historias como "indispensables en su maleta":
Miguel Strogoff, de Jules Verne.
Publicada en 1876, fue la primera de la serie de novelas que, tras las catorce primeras de los «Viajes extraordinarios», se apoyan en la historia inmediata. Verne la había titulado El correo del zar, pero el editor Hetzel le impuso el título de Miguel Strogoff con el fin de que, en aquellas momentos delicados en que la diplomacia francesa intentaba una aproximación a Rusia, nada de lo narrado en la novela pudiera atribuirse al zar actual. La aventura del héroe sin fisuras que es Strogoff supuso para los europeos el descubrimiento de Rusia. Su éxito fue fulgurante y dio lugar a una adaptación teatral que, estrenada en 1880, se representó durante cincuenta años.
Los escarabajos vuelan al atardecer, de Maria Grippe
Tres muchachos exploran una casa abandonada y encuentran varios enigmas: una planta que capta palabras y sentimientos, una voz que juega al ajedrez por teléfono, un extraño escarabajo... Son las claves de una apasionante novela de intriga y misterio. María Grippe, una de las más representativas escritoras para adolescentes, firma este libro de cabecera para varias generaciones de lectores que seduce desde sus primeros compases a través del misterioso enigma de unas cartas de amor. Dos relatos paralelos: un descubrimiento arqueológico y una trágica historia de amores malditos, van desvelándose a lo largo de la narración de la mano de los tres protagonistas, improvisados detectives.
La novela tiene una construcción simbólica, repleta de elementos ambiguos, de trazos abiertos e inquietantes. La sucesión de casualidades provoca un desarrollo ágil, acción y movimiento que mantiene la tensión.
La isla del tesoro, de Robert L. Stevenson
Paradigma de la novela de aventuras y uno de los grandes relatos de iniciación a la vida adulta, La isla del tesoro, auténtico hito de la narrativa anglosajona, ha configurado nuestro imaginario sobre las historias protagonizadas por piratas, dotándolas de un halo de misterio y exotismo, pero con escasas concesiones románticas, pues se nos muestra cómo la violencia, la crueldad y el desengaño forman parte de la realidad de la delincuencia. La peripecia del joven Jim Hawkins, huérfano de padre y con escasos recursos, desde que encuentra, en la posada que regenta su familia, un mapa de lo que parece ser un tesoro, hasta que regresa de su periplo allende los mares para tratar de hacerse con el preciado botín, constituye un completo proceso de aprendizaje instrumental, de desenvolvimiento en situaciones de conflicto, pero también de crecimiento personal, de adquisición de un profundo conocimiento de la naturaleza humana. Imprescindible clásico juvenil.

Hasta (casi) 100 bichos, de Daniel Nesquens
Un histórico de la LIJ contemporánea publicado a comienzos de la década del 2000. La propuesta es ideal para leer en voz alta y disfrutar en compañía. Se trata de un original bestiario, varias veces reeditado, que invita a participar del humor más dislocado y a mirar con mayor intensidad a nuestro alrededor para descubrir, por ejemplo, que: "La vaca tiene muy mala memoria, por eso mastica dos veces. A la segunda se le llama rumiar". O constatar que al ave palmípeda llamada ganso: "... no le queda otro remedio que hacer el ídem para que no lo confundan con un pato, con un cisne o con una comadreja".
Harry Potter y el prisionero de Azkabán, de J. K. Rowling
Alcolea también valora la importancia de Potter en la LIJ actual. Ha escogido, en representación de la saga, la tercera entrega. Repleta de momentos inolvidables que también hemos podido disfrutar en el cine. Se celebra el tercer curso en Hogwarts y el protagonista vive una fase fundamental en su vida: se enfrenta a una seria amenaza de muerte y, al mismo tiempo, descubre algunos datos sorprendentes sobre su enigmático pasado. Justo en el momento en el que debe luchar contra uno de los secuaces del Señor Tenebroso. En este capítulo aparecen por primera vez una serie de personajes que resultarán cruciales en las sucesivas entregas de la serie. Obtuvo numerosos premios y se realizaron diversas versiones, tanto en formato videojuego como cinematográfico, que contribuyeron a engrandecer la fama de la saga incluso entre los menos lectores.
|