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Según los últimos informes publicados por la Cámara Ecuatoriana del Libro, asociación gremial fundada en 1978 que reúne a los principales actores de la producción, distribución y comercialización del libro en Ecuador e integra a la Agencia Ecuatoriana del ISBN, la literatura infantil es la materia que más ha crecido en este país durante los últimos seis años (con una tasa anual del 4%).
Excluyendo la producción de libros escolares, las estadísticas anuales emitidas por esta entidad revelan que esta temática aglutina el mayor número de títulos en el periodo 2012-2017, seguida de la novela y la poesía.
El gusto por la literatura fantástica también se ve reflejado en el ranking de libros más demandados por niños y jóvenes. Lo que demuestra que los lectores de hoy mantienen el interés por una serie de temas que ya estaban vigentes en los hábitos de los que fueron jóvenes en la década de los 90, cuando la autora J. K. Rowling revolucionó el panorama y se recuperó el interés por clásicos como El señor de los anillos o Las Crónicas de Narnia, entre otros.
También repercute la sucesiva inauguración de espacios exclusivos y eventos orientados a la promoción lectora, entre los que destaca la Maratón del Cuento, que en su última edición convocó a más de 40.000 personas; Bibliorecreo Infantil, Pícnic de Palabras, las Tardes de Niños Comelibros o Casa Palabra, una biblioteca infantil y juvenil radicada en Quito que organiza eventos de promoción lectora, talleres y conferencias, impulsada por la escritora Leonor Bravo, que ha donado a esta entidad más de 3.000 libros de su biblioteca personal.
La tasa de crecimiento anual del número de títulos de libros aumentó casi un 4% entre 2012 y 2017; como contrapunto la cantidad de ejemplares de primeras ediciones, reimpresiones y reediciones se redujo un 1% en ese mismo intervalo de tiempo. Sin embargo, el número de editoriales creció de 425 en el 2012 a 605 al cierre del 2017. También se registró un aumento en las cantidades relativas a los ingresos anuales.
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A pesar de que la LIJ lidera la producción de libros en Ecuador y de todas estas iniciativas, la organización alerta de que aún hay niños que no tienen acceso a libros, por lo que insta a promover la construcción de más bibliotecas y a aumentar las plantillas de promotores de lectura en los espacios culturales del país, así como implementar estímulos y recursos en la educación pública para fomentar la lectura también en el aula.
En este sentido, desde el año pasado el Ministerio de Cultura y el Plan Nacional de Lectura han comenzado a aplicar algunas medidas, como la introducción de textos de autores locales y latinoamericanos en las últimas páginas de los libros de materias como lengua y ciencias sociales.
La entidad alerta también de la falta de mecanismos para que los niños se interesen por la lectura (elevado precio, falta de interés por esta materia de parte del profesorado....) La última encuesta realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) señalaba que los ecuatorianos leen menos de un libro al año, y solo 3 de cada 10 personas destinan tiempo a la lectura como una de sus aficiones principales.
Fuente: Cámara Ecuatoriana del Libro. Imagen de portada: "Bibliotecas que construyen sueños", de Roger Ycaza para Sistema Nacional de Bibliotecas, SINAB, de Ecuador]
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