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Los escribidores de cartas, de la escritora Beatriz Osés (Madrid, 1972), y Blanco de tigre, de Andrés Guerrero (Trujillo, Cáceres, 1958), son las obras ganadoras en la 41ª edición de los emblemáticos Premios El Barco de Vapor y Gran Angular, galardones que llevan en activo desde 1978 auspiciados por la editorial SM.
Aunque el nombre de los vencedores se sabía desde hace unos días, tras la rueda prensa convocada a tal fin, es en esta semana -en concreto el día 25 de abril-, cuando se procede a la entrega oficial de los mismos en un acto que bajo el título Abre los ojos. Atrévete a ser un niño se celebra en la Real Casa de Correos (Puerta del Sol, 7. Madrid) a partir de las 19:30h. También se puede disfrutar de la gala, como en años anteriores, en streaming a través de la web oficial del sello madrileño.
Durante el evento se presentarán las bases para la edición 2020 y se abrirá el plazo para enviar los nuevos proyectos por parte de los escritores interesados.
Los autores galardonados en 2019
Beatriz Osés nació en Madrid. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense, es profesora de Lengua y Literatura en el IES Gregorio Peces-Barba (Colmenarejo, Madrid). Durante casi veinte años ha desempeñado su labor docente en Extremadura y colabora en iniciativas de animación a la lectura y la escritura con diversas instituciones.
Ha participado como ponente en seminarios desarrollados en Centros de Profesores, en la UEX, el Instituto Cervantes de Londres, la Universidad de Passo Fundo en Brasil y el Instituto Cervantes de Nueva Delhi, entre otros. Su línea de trabajo pretende incentivar la creatividad de los alumnos y fomentar la lectura a través de la creación literaria.
Desarrolla talleres de escritura creativa con niños y adultos así como recitales literarios, donde une la poesía y la lectura de cuentos y fragmentos de novelas con música e imágenes. Tal y como se definía en su "autobiografía" para Canal Lector: "En mi tiempo libre, soy profesora. No me gustan las notas. Me encantan los escritores con los que me encuentro cada día. Me fascinan sus caras cuando leen en clase. Me empeño en que valoren su imaginación, en que busquen la originalidad... y soy muy cabezota. En gran parte, escribo por mis alumnos"
Como escritora ha obtenido numerosos premios entre los que destacan el Premio Joaquín Sama de Innovación Educativa, concedido por la Junta de Extremadura, 2004, por Cuentos Medievales; Premio Lazarillo de Creación Literaria 2006, por Cuentos como pulgas. Premio Internacional de Poesía Infantil Ciudad de Orihuela 2008, por El secreto del oso hormiguero. Premio de Novela Juvenil La Brújula 2010, por El cuentanubes, obra por la que fue finalista del Premio Nacional en 2011 y Premio Edebé Infantil 2018 por Soy una nuez. Su curriculum aumenta ahora con la concesión del Premio Barco de Vapor 2019 por Los escribidores de cartas (dotado con 35.000 euros)
También ha sido finalista de certámenes como el Premio de Poesía Infantil Ciudad de Orihuela 2012, por Lo que saben los erizos; el Premio Edebé de Literatura Infantil en dos ocasiones: (Dónde van las tortugas cuando mueren, 2015, y El columpio de Madame Brochet, 2016); Les Mordus du Polar 2017, de las Bibliotecas Municipales de París, por Erik Vogler: Los crímenes del rey blanco; y del premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2018.
El jurado ha destacado de la obra su "lenguaje sencillo y accesible para los niños, que reivindica la comunicación tradicional en una época en la que estamos hiperconectados; porque dibuja unos personajes que no dan las cosas por perdidas y nos enseñan que no hay que rendirse y porque muestra que la pequeña decisión de una persona puede transformar a mejor a toda una comunidad"
Está especialmente indicado para lectores de 9 a 11 años. Las ilustraciones son obra de Kike Ibáñez.
Andrés Guerrero nació en Trujillo (Cáceres). En su "autobiografía" para Canal Lector se expresaba así:
Nací en un pueblo extremeño, en el seno de una familia que amaba a los libros y con una abuela que leía cuentos mientras preparaba un café. Ambos vicios perduran aún en mí. Me encantan los libros, el café, las ilustraciones y, por encima de todo, ser dibujante.
Hacerse ilustrador o escritor se me antojan decisiones que no se toman, simplemente ocurren. Ser autor o ilustrador es una circunstancia que no elegimos, al menos en mi caso, ya que fue un hecho inevitable. Algunos de mis primeros recuerdos de infancia están ligados a la literatura, no sólo a los libros, sino también a los cuentos que me contaban en casa. Posiblemente, aquellos cuentos hicieron brotar en mí la curiosidad por los libros, y ésta me llevó a descubrir que aquellos libros que todavía me era imposible leer estaban ilustrados con maravillosos dibujos.
Después, con el paso de los años, pude elegir el colegio donde estudiar, la ropa que vestía, la ciudad donde vivo y alguno de los trabajos que he tenido..., pero nunca escogí ser ilustrador y, aún menos, ser autor. Es el arte -la literatura, la ilustración- el que te elige.
Tú, como un intruso, vives acompañando a tus propios libros, a tus propias historias y a sus propios dibujos. Vives de ellos y con ellos e, inevitablemente, vives para ellos. Sobre todo, para esos que aún no has escrito; para esos que esperan inquietos sobre una mesa, que al principio son sólo un montón de folios, que vas llenando de bocetos, apuntes y notas. Para ellos vives.
Escritor e ilustrador, comenzó su carrera publicando viñetas humorísticas en algunas revistas. También está vinculado al dibujo animado, aunque su labor se centra de unos años a esta parte en su faceta como creador en ese doble plano, firmando los textos y dibujos que componen sus obras. Además es colaborador habitual de diversas editoriales y medios de comunicación.
En 2009 obtuvo el Premio CCEI de Ilustración por Cinco ovejitas. Con Blanco de Tigre ha cautivado al jurado del Premio Gran Angular, que destaca su valor como "aventura legendaria y mágica en la que una niña se atreve a apartarse del mundo reglamentado para enfrentarse a su libertad y a su mitad salvaje. Un canto a la naturaleza que también es un relato de aventuras, amor, fortaleza y sacrificio"
Para lectores a partir de 14 años. En este caso la parte gráfica corre a cargo de la artista Luisa Rivera.

Los premios
Muchos de los más importantes autores vinculados a la LIJ en español han alcanzado gran popularidad y, en algunos casos, su consagración como creadores gracias al prestigio de estos premios que ya han cumplido 40 años. Otros, han tenido la oportunidad de comenzar su carrera a partir de la publicación de las historias seleccionadas. Se trata de dos de los más antiguos y prestigiosos reconocimientos con los que se ayuda a visibilizar la creación literaria para niños y jóvenes que también se celebran en algunos países latinoamericanos como Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, Puerto Rico o República Dominicana.
El largo listado de títulos que conforman su historial a lo largo de todos estos años contribuye a fomentar el gusto por la lectura y a transmitir, con calidad literaria, valores humanos, sociales, culturales o religiosos en los que tanto la editorial como la fundación que lleva su nombre creen firmemente.
También, fieles a su compromiso con la educación, desde el año 2006 la editorial ofrece una completa guía con recursos para trabajar los libros premiados en el ámbito escolar, que se puede conseguir de forma gratuita consultando la ficha de cada libro.
Imagen de portada: Cortesía SM
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