La empresa danesa de juguetes LEGO, fundada en 1932, mundialmente famosa por sus bloques de construcción y por la línea Lego Mindstorms (robótica para niños), lleva desarrollando más de treinta años, especialmente a través de su fundación homónima, nuevosmétodos de aprendizaje a través del juego, trabajando conceptos básicos del ámbito de la mecánica, la robótica o la codificación, sin olvidar su compromiso social (bien ejemplificado en su convenio de colaboración con UNICEF).
Durante la pasada Sustainable Brands Conference, celebrada en Paris, la compañía anunció la puesta en marcha de un proyecto centrado en ayudar a los niños con discapacidad visual: Lego Braille Bricks. Actualmente se experimenta con este método en aquellos países donde las asociaciones que representan a ciegos y deficientes visuales han colaborado activamente en el desarrollo del diseño, es decir, Dinamarca, Brasil, Reino Unido y Noruega.
A lo largo de 2019 se espera que se extienda a otros idiomas como el español, alemán y francés con el objetivo de que en 2020 esté configurado un kit definitivo de 250 piezas en braille con alfabetos, números y símbolos matemáticos al completo. LEGO donará el mismo, de forma gratuita, a diversas asociaciones e instituciones, con especial hincapié en el ámbito escolar.
¿Como funciona?
Según explican desde la propia empresa, cada ladrillo tiene puntos en relieve que identifican letras y números de acuerdo con el alfabeto de Braille correspondiente a los distintos idiomas, siempre conservando la capacidad de apilarse para construir. En cada uno, además, la letra impresa es visible para permitir a los miembros de la familia, maestros o compañeros de clase interactuar en las mismas condiciones.
Este es un enfoque que consideran importante, pues "a menudo las dificultades en el entorno escolar de los niños con discapacidades visuales surgen precisamente de la imposibilidad de los educadores o los padres de apoyarles en el proceso de aprendizaje". Según Phillippe Chazal, de la Unión Europea de Ciegos, en declaraciones a la AIE (Associazione Italiana de Editori), "Con miles de audiolibros y nuevas tecnologías de audio disponibles, cada vez menos niños están aprendiendo a leer Braille"
Esta apuesta, por tanto, refuerza su enseñanza que garantiza mayores oportunidades tanto en el estudio como cuando tengan que acceder al mercado laboral.
European Disability Forum y European Blind Union estiman que, aproximadamente, un 75% de los adultos europeos con discapacidad visual están desempleados. El conocimiento de herramientas como estas, que permiten desde niños explorar el mundo y socializarse a través del juego, constituye un excelente camino que debe ir acompañado, en todo caso, por un proceso de concienciación en la sociedad.