El dato referente a este subsector es acorde a la percepción global que apunta el documento, ya que muestra un descenso de un 9.7% en la producción editorial total con respecto a 2017. En cifras de ISBN se ha pasado de 89.962 ejemplares a 81.228 en 2018, una bajada que se registra por igual en libros de papel como digitales.
Junto con la LIJ, el descenso también tiene lugar en los libros de texto (34.3%), creación literaria (21.2%) o en los libros de tecnología y ciencia (10.1%). Por el contrario, se han producido aumentos en los libros de ciencias sociales y humanidades (+12.9%) y aquellos adscritos a la materia "tiempo libre" (+1.5%)
Si trazamos un análisis de la totalidad, los libros de ciencias sociales y humanidades constituyen casi el 40% de la producción literaria (a tenor de los registros del ISBN), seguidos de las obras de creación literaria (21.1%), ciencia y tecnología (14.1%). La literatura infantil y juvenil ocupa el cuarto lugar del escalafón, con un 9.8% del total. Le siguen los relacionados con el tiempo libre, los libros de texto y otros.
Otros datos
Madrid y Cataluña polarizan la producción, representando el 56,0% del total (el 63,5% en 2017: 33,2% para Madrid y 22,8% para Cataluña). Les siguen Andalucía (18,1% del total), y Comunidad Valenciana (8,2%).
El 93,5% de los libros se editaron en lenguas españolas, destacando, a gran distancia, la edición en castellano (86,9%), seguida del catalán (8,8%), gallego (1,7%), euskera (1,5%) y valenciano (1,1%).
Las traducciones también disminuyen, un 27,0%, (un 17,0% del total de la producción). El inglés mantiene el primer lugar como lengua más traducida, con el 47,1%.
La edición electrónica no se libra de este descenso generalizado, disminuyendo un 28,7% (20.287 ISBN frente a los 28.443 de 2017). Igual ocurre con a edición de carácter público (-3,6%), que representa el 9,2% del total; la edición privada (-10.3%), ocupando el 90,8% del total. 90 editoriales se reparten el cupo en este caso.