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La celebración del Día del Niño por primera vez en la Biblioteca Vasconcelos de la ciudad de México ha sido el primer paso para convertir este moderno espacio en un centro de interacción ciudadana, uno de los objetivos de Daniel Goldin, nuevo director de la institución.
Goldin, que fue nombrado en el cargo el 22 de marzo de 2013, organizó los actos del Día del Niño, que se celebró el domingo 28 de abril, para poner en práctica un modelo de biblioteca abierta que pretende "ir más allá de la operación básica de prestar un libro y esperar que te lo devuelvan sin retraso". (Véase Canal Lector)
Para ello, fueron convocadas unas cuatrocientas setenta personas entre quienes se contaron poetas, pintores, biólogos, rockeros, pofesores y los usuarios de la biblioteca, especialmente niños que pusieron en práctica los "minieventos", concepto con el que la Biblioteca quiso conjuntar "lo íntimo lo compartido en un espacio muy grande y público" –en palabras de Goldin. La celebración se organizó para que hubiera "una cantidad de fragmentos de pequeñas historias, de pequeños acontecimientos de transmisión cultural que llegue a los niños por el lado de las emociones, la curiosidad y así despertarles más preguntas".
La Biblioteca Vasconcelos pareció revivir con sus pasillos llenos de personas que revisaban los estantes de libros y también ocuparon el área de computadoras, el auditorio y la bebeteca.
En cada uno de esos espacios y durante todo el día los "regaladores de experiencias", como los llamó Goldin, hicieron las veces de libros vivos para transmitir a los niños "algo de lo que a ellos les apasiona".
Entre esos regaladores –los hubo conocidos y también desconocidos para el público– se contaron los escritores Elena Poniatowska, Paco Ignacio Taibo II, Pablo Boullosa o Francisco Hinojosa, así como el filósofo Néstor García Canclini o el politólogo Mauricio Merino.
También se sumaron a la fiesta las bailarinas Miriam Sosa, Anahí Ortega, los poetas David Huerta, Eduardo de Gortari o Luis Raúl Leiva. Igualmente participaron científicos e investigadores de la Universidad Autónoma de México (UNAM), el Colegio de México, el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacvional y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) entre otras instituciones académicas, artistas, creadores e investigadores.
Para los niños su jornada en la Biblioteca comenzó en la sala infantil entre almohadones de colores donde escribieron sus sueños y deseos en tarjetas blancas que ataron a globos blancos y con ellos en la mano recorrieron el recinto. En la planta baja del edificio los pequeños se encontraron con músicos y bailarines. En la bebeteca los menores de cuatro años pudieron escuchar cuentos entre sillones y libros infantiles.
En la cinemateca, los niños y sus padres vieron películas, algunas de ciencia ficción, como E.T. En una sala de usos múltiples vacía, un profesor de Historia esperaba que los pequeños entraran para hablarles de los primeros libros que existieron mientras hacía tiempo tocando el piano.
En los distintos escenarios los asistentes escucharon las historias, los recuerdos y las explicaciones de los regaladores que respondieron a las preguntas de los niños, y que pudieron igualmente disfrutar los ritmos africanos, la música mexicana y la alarma del camión de bomberos que se acercó a la biblioteca con toda su dotación para conversar con los niños. Hubo narradores en español, mixteco, mazateco y lengua de signos.
En las plantas superiores del edificio se instalaron los cuentacuentos; un chef que hablaba a los niños del “motor” que son los alimentos; un fotógrafo que explicó las diferencias de la fotografía publicitaria y la periodística, veterinarios que enseñaban la anatomía de los perros o paleontólogos que relataron la historia de una piedra.
El presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa, acudió al festejo a felicitar a los pequeños en su día, y en ese marco se comprometió a que todos los espacios públicos sean funcionales y den un buen servicio pues –dijo – "se mantienen con el pago de los impuestos de la sociedad".
Desde que se inauguró, hace más de siete años, la Biblioteca Vasconcelos ha estado prácticamente inactiva.
Daniel Goldin, por su parte, anunció que habrá más inversión en recursos y profesionalización del servicio.
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