Buscar por    
Edad
  
País
  
  Género
  
Soporte
   
Temas
Estás en : Home  /  Estudios, libros y artículos  /   Arte poético en los cantos y relatos de los pueblos indígenas (Fundalectura, Colombia)

Arte poético en los cantos y relatos de los pueblos indígenas (Fundalectura, Colombia)

 

De agua, viento y verdor; Paisajes sonoros, cantos y relatos indígenas para niños y niñas. Bogotá: Fundalectura, ICBF, 2014

Llegué a este proyecto por el camino que he venido trasegando en pos de trabajar por la revitalización de las lenguas nativas colombianas, uno de cuyos puntos críticos es la transmisión de las lenguas a la nueva generación por parte de los adultos hablantes. Lo maravilloso de haber participado en él fue encontrar verdaderos tesoros de arte poético y tradiciones de ciertas oralidades que es difícil encasillar en los géneros literarios o musicales corrientes, precisamente porque son tradiciones artísticas creadas sin tener como referencia la música para niños ampliamente difundida por la cultura mayoritaria en muchos ámbitos, campesinos e indígenas.

Pero, sin duda lo más valioso de esta tarea de recoger y registrar estas artes orales, creadas sin más pretensión que dar expresión estética a las necesidades emocionales y espirituales, es el sentido de autoestima que genera en los propios intérpretes, sus parientes y las comunidades el tener algo bonito que encanta a sus niños y que suscita admiración en los extraños, el resto de la población colombiana. Ahora las propias personas, familias y comunidades que mantuvieron y transmitieron estos cantos y relatos se han dado cuenta de que tienen un tesoro que vale la pena compartir con los niños y adultos jóvenes y también con otras culturas. Así puede empezar a removerse la vergüenza de ser indígena, de hablar las lenguas ancestrales y se pone a la orden del día la tarea permanente de recuperar las tradiciones que han estado a punto de desaparecer. Instituciones como el ICBF reconocen que la transmisión de la tradición cultural a los niños es parte de la protección de su derecho a ser criados en su cultura. La producción de este material es un estímulo a esta transmisión de saberes y al disfrute por parte de los niños de las hermosas creaciones de canto de sus mayores.

Nuevos recursos para recuperar y fomentar la transmisión de las lenguas nativas

De manera tradicional la transmisión de estos saberes de arte oral descansaba exclusivamente en el mismo acto y contexto de su uso; las niñas y mujeres jóvenes aprendían los arrullos cuando sus madres cantaban a sus hijos y nietos. Ahora a esta metodología primordial, podemos agregar la posibilidad de transmitir estos saberes mediante la grabación y la escritura, memoria secundaria contenida en discos y dispositivos digitales y por supuesto en el libro, para ofrecerlos a las mujeres jóvenes de los pueblos nativos, influidas por la escuela y las nuevas tecnologías.

Así, la tradición y la cultura propia pueden apoyarse en la tecnología, reforzando aquello que es insustituible: el aprendizaje cara a cara, la formación de destrezas en la ejecución de cantos y bailes, el juego y canto con los niños, el arrullar a los bebés. En las comunidades indígenas la música y la palabra representan una conexión con lo sagrado y ambas están presentes, fundidas en los rituales de iniciación, sanación, en las fiestas de cosechas, pero también en la cotidianidad del trabajo, en la transmisión de valores y en el cuidado de los niños.

La escritura y los sistemas ortográficos en las comunidades hablantes de lenguas ancestrales

Debido a que los pueblos indígenas hablantes de lenguas ancestrales no usaban escritura alfabética para el registro y transmisión de sus lenguas[1] que eran orales, solo recientemente la escritura ha hecho presencia en la vida de las personas, y aún tienen poca práctica en la escritura y lectura de sus propias lenguas. Si bien las tecnologías de grabación y reproducción del habla y del sonido permiten que las personas indígenas puedan conservar el registro audiovisual de sus cantos, también es necesario hacer el registro escrito de las tradiciones, y por eso decidimos transcribir las canciones y relatos…

  • para apoyar los sistemas de escritura que vienen practicando los hablantes interesados en escribir sus lenguas y así conservar sus saberes.
  • para ofrecer textos en lenguas nativas a los programas de educación propia, pues se requiere que haya más hablantes de lenguas nativas que puedan leer y escribir sus lenguas.

Un primer asunto surgido de esta necesidad era saber si en cada pueblo indígena ya había un sistema de escritura de sus lenguas nativas y una ortografía definida. Encontramos que en varios pueblos se usa algún sistema ortográfico, pero aún están perfeccionándolos con base en el estudio de las lenguas por los propios hablantes.

Los textos de las canciones de los nueve pueblos de esta colección fueron levantados después de la recolección, por lo que las transcripciones se hicieron con base en textos y traducciones enviadas por algunos hablantes o grupos de hablantes de las comunidades; en otros casos se obtuvieron versiones aproximadas o resumidas por traductores que acompañaron las grabaciones.

En algunos casos se restituye el texto en su totalidad, en otros encontramos que la versión propuesta por los transcriptores-traductores nativos se reducía a un par de estrofas o a un único verso que efectivamente se repetía mucho, dejando de lado muchas veces las distintas variaciones, juegos de lenguaje, repeticiones parciales y giros que constituyen una parte importante del estilo y riqueza poética de estas composiciones. Esto se explica porque para el hablante nativo es suficiente tener una sola vez en lo escrito el verso que recurrentemente oye, pero para quienes apenas estamos acercándonos a estas formas de líricas nativas es importante ver la estructura de la canción escribiendo las rimas o las repeticiones que dan forma a la canción, o transcribir las sílabas o sonidos de apoyo propios del ritmo de estas expresiones orales.

En los pocos casos en que pudimos hacer el ejercicio de transcripción con los propios intérpretes y hablantes, nos encontramos con un estimulante trabajo de búsqueda de sentido que llevaba a las personas de la comunidad a proponer interpretaciones y significados, como unos verdaderos investigadores. La gente se toma en serio indagar sobre el sentido de las tradiciones de su cultura, ejercicio que aumenta la valoración interna de sus tradiciones y la importancia que tienen las personas que fueron intérpretes de las tradiciones o creaciones nuevas. Las personas, comunidades y pueblos fueron generosos en compartir y autorizar el uso de los cantos para este libro, pero también escuchamos cómo quieren que se respeten sus derechos de autoría de las composiciones tradicionales y de las creaciones nuevas de su cultura. Con base en las versiones libres, las transcripciones iniciales de los hablantes y, en algunos casos, de las revisiones de estas, llegamos a unos textos que permiten captar el sentido de los cantos, el tono poético de los textos y respetar las normas ortográficas de las comunidades de hablantes.

Confiamos en que estos detalles serán reconocidos por los miembros de las comunidades hablantes, quienes sabrán comprender la dificultad de la tarea de transcribir composiciones que a veces resultan de difícil escucha para ellos mismos. La escritura queda ahí y podrá verse una y otra vez; los errores los perdonarán y servirán para que los docentes y hablantes-lectores ajusten y mejoren las habilidades para escribir sus lenguas, ajusten las normas ortográficas y, ante todo, usen la lectura –acompañándola de la escucha de los audios– para mantener la memoria de estas artes orales, textuales y musicales de tradiciones que crearon los mayores con originalidad y estilo propio.

Agradezco a Fundalectura el haberme invitado a participar en este proyecto del cual los pueblos esperan sirva para fortalecer y transmitir sus tradiciones de canto, afirmar su identidad y estimular el disfrute de su arte.

Nombres de las lenguas

Los nombres de las lenguas que se usan en la audioteca proceden, en primer lugar, de la costumbre del propio pueblo para designarse en castellano o en su propia lengua nativa; también se han tenido en cuenta los acuerdos en los procesos de etnoeducación y en la edición del libro Lenguas de Colombia.

Nombre en castellano

Nombre del pueblo en su lengua

Nombre de la lengua

Awá, kwaiker

awa

awa pit

Embera chamí

ẽpẽra

ẽbẽra beɗea

Chimila, ette

ette ennaka

ette taara

Camsá

kamëntša

kamëntša

Koreguaje, coreguaje

korebaju

korebajᵾ

Cocama, Kokama

kukama

kukama, mishara

Sáliba

salia jĩxo

sáliba

Wiwa

wiwa

dᵾmᵾna

Yagua

Yihamwo

yagua

 

Este texto es una colaboración de Jesús Mario Girón

[1] Algunas sociedades indígenas tenían formas de representación logográfica para indicar conceptos y referencias muy importantes de su pensamiento; estos logogramas se inscribían en piedra, en los tejidos, alfarería, pintura corporal y mural. Por ejemplo, las mujeres tejedoras kamëntša aún hoy representan en las mochilas y chumbes cosas como la chagra, el sol, la luna, el agua y otras ideas importantes y cotidianas asociadas a los valores principales de su cultura.

 

 
Envíanos tu comentario: