Mediante una prosa poética concentrada, rica en imágenes sugerentes, Ferrada expresa la potencia creadora de la fantasía infantil, centrando la trama en las vivencias de un grupo de amigos. Cada protagonista tiene una singularidad, a cual más imaginativa, que adquiere una dimensión más valiosa al unirse a la de cada personaje, lo que les permite disfrutar del mundo con la intensidad que solo se da en la infancia. Las originales ilustraciones sacan partido a la técnica del collage mediante un interesante juego con las siluetas.
Mediante una prosa poética concentrada, rica en imágenes sugerentes, Ferrada expresa la potencia creadora de la fantasía infantil, centrando la trama en las vivencias de un grupo de amigos. Cada protagonista tiene una singularidad, a cual más imaginativa, que adquiere una dimensión más valiosa al unirse a la de cada personaje, lo que les permite disfrutar del mundo con la intensidad que solo se da en la infancia. Las originales ilustraciones sacan partido a la técnica del collage mediante un interesante juego... Seguir leyendo
Un mundo raro

María bailaba. Oía la lluvia y bailaba. Oía el timbre y bailaba. Oía los pájaros por la mañana y bailaba. Incluso las cosas que tocaba se ponían a bailar. Nadie en la casa de María sabía qué hacer con tanto baile. Cuando ponía la mesa, los platos comenzaban a moverse. Un día incluso hizo bailar al suelo de casa, y los vecinos se asustaron y gritaron: ¡¡¡Un terremoto!!!
Si María bailaba tanto teniendo solo pies, imaginen lo que pasó cuando un día, mientras bailaba al ritmo de un reloj, le salieron alas.