A todo lector preadolescente se le suponen grandes dosis de curiosidad, un motor fundamental para el desarrollo de la conciencia crítica y el conocimiento. Por eso, la posibilidad de disfrutar de mil quinientos sorprendentes datos ordenados por temáticas, que los jóvenes pueden leer de forma fragmentaria a su ritmo, es una tentación demasiado grande para pasarla por alto. Para leer a solas, promover la discusión posterior o jugar en compañía, al más puro estilo Trivial, los hechos recogidos permiten acercarnos desde inéditos puntos de vista al reino animal, a civilizaciones y pasajes de nuestra historia, realizar viajes impensables, conocer los secretos de la astronomía, química o tecnología, incluso a profundizar en las ideas que teníamos sobre películas o libros que nos emocionaron. Cada aportación aparece numerada, en el marco de cada capítulo monográfico, y salpimentada por pequeñas ilustraciones realistas, con algún toque de humor, que combinan las imágenes vectoriales con los retratos de personajes históricos o detalles acerca de la materia analizada en cada caso. Con el aprendizaje que ofrece esta insólita enciclopedia de bolsillo llenarás la cabeza de datos locos y sorprendentes para amenizar tus conversaciones con los amigos...
A todo lector preadolescente se le suponen grandes dosis de curiosidad, un motor fundamental para el desarrollo de la conciencia crítica y el conocimiento. Por eso, la posibilidad de disfrutar de mil quinientos sorprendentes datos ordenados por temáticas, que los jóvenes pueden leer de forma fragmentaria a su ritmo, es una tentación demasiado grande para pasarla por alto. Para leer a solas, promover la discusión posterior o jugar en compañía, al más puro estilo Trivial, los hechos recogidos permiten... Seguir leyendo
1500 curiosidades loquísimas sobre todo

Grandes félidos
1 Los guepardos, los leopardos de las nieves y los pumas no rugen, sino que ronronean. Sin embargo, los leones, tigres, jaguares y leopardos no saben ronronear… ¡Su voz es el RUGIDO!
2 Los leopardos de las nieves pueden saltar nada menos que 15 metros. ¡Eso es tanto como saltar ocho camas de adulto puestas a lo largo una detrás de la otra!