Catalina busca y rebusca en las palabras. Trata de definir sus sentimientos por un chico de la escuela mientras busca en el diccionario la palabra más bonita del mundo. Cada palabra le conduce a otra... y todas se relacionan para expresar su mundo interior. Y si no encuentra la palabra se la inventa o la modifica, hasta que descubre la apropiada. Una hermosa historia que llevará a sus lectores hasta el diccionario, donde encontrarán sus propias palabras y sus propios significados con los que describir el mundo que les rodea.
Catalina busca y rebusca en las palabras. Trata de definir sus sentimientos por un chico de la escuela mientras busca en el diccionario la palabra más bonita del mundo. Cada palabra le conduce a otra... y todas se relacionan para expresar su mundo interior. Y si no encuentra la palabra se la inventa o la modifica, hasta que descubre la apropiada. Una hermosa historia que llevará a sus lectores hasta el diccionario, donde encontrarán sus propias palabras y sus propios significados con los que describir el mundo que les rodea.
Catalinasss

–¿Catalina? –ha preguntado en voz alta la señorita enfermera.
El nombre más bonito del mundo desde luego no es Catalina.
¡Llamarse Catalina!
Por ejemplo, su hermana Rosalía se llama Rosalía, como nadie de la familia, por puro capricho. Y a su hermano Jaime, qué suerte, le pusieron como al héroe 007, el de las películas.
–Ladejo, Yeims Erre Albaladejo –suele imitar sin fuste el propio Jaime Ruiz Albaladejo.
A propósito, Catalina se ha prometido poner fin a la burla del hermano, que ya está bien...