Ivi va a disfrutar de un día muy distinto a los demás. Cansada de desayunos tristes, consulta los viejos libros del abuelo y se dispone a ejecutar una receta magistral. Para ello necesita estar en contacto con la calle, observar los animados almuerzos de la gente del barrio y visitar la Casa de especias, regentada por una simpática cabra que trató con el viejo y sabio Teobaldo. Desde allí, bien asesorada, recorre los puestos del mercado (es necesario contar con la mejor materia prima); y navegar por la zona del canal para atrapar pescado fresco, una actividad de riesgo teniendo en cuenta su nula experiencia. Al regresar a casa, ya con las lámparas y las cenas encendidas en cada mesa, la pequeña cocina para la familia, -en la trastienda de la cantina-; una sopa que devolverá al hogar la esencia de sus ancestros. Con una adorable estética que recuerda a determinados entramados propios de videojuegos, el original artista sueco bebe de la etnología y antropología oriental para configurar un viaje, tan doméstico como extraordinario, en el que se subraya el valor del saber transmitido de generación en generación y de la importancia de tener iniciativa y autonomía propia entre los fogones, para sorprender a los más cercanos. Cocinar sigue siendo, en el fondo, un inmenso acto de amor que siempre hay que reivindicar en tiempos de platos preparados y fast food.
Ivi va a disfrutar de un día muy distinto a los demás. Cansada de desayunos tristes, consulta los viejos libros del abuelo y se dispone a ejecutar una receta magistral. Para ello necesita estar en contacto con la calle, observar los animados almuerzos de la gente del barrio y visitar la Casa de especias, regentada por una simpática cabra que trató con el viejo y sabio Teobaldo. Desde allí, bien asesorada, recorre los puestos del mercado (es necesario contar con la mejor materia prima); y navegar por la zona del... Seguir leyendo
La receta del abuelo

Ivi acaba de despertarse.
Hoy es un día especial, pero todavía no lo sabe. Ahora mismo, solo puede pensar en el desayuno.
En la cocina, el equipo está en pleno movimiento y le da los buenos días a Ivi antes de seguir de un lado a otro con las tareas.